¿QUÉ ES EL ÁCIDO LÁCTICO Y CÓMO COMBATIRLO?


Si buscamos la definición de ácido láctico vemos que “se produce principalmente en las células musculares y en los glóbulos rojos. Dicho ácido se forma cuando el cuerpo descompone carbohidratos para utilizarlos como energía durante momentos de niveles bajos de oxígeno” por lo que vemos que resulta del metabolismo del azúcar y es el causante principal de que empecemos a notar la fatiga en nuestros entrenos. En la naturaleza, lo tenemos todos los mamíferos, su almacenamiento está en los músculos de todo el cuerpo y al hacer ejercicio se libera en pequeñas cantidades. El mecanismo es el siguiente, el ácido láctico se genera de la descomposición de glucosa cuando no hay oxígeno, por ejemplo, en un ejercicio anaeróbico como entrenar con pesas o correr a velocidad elevada, es decir, cuando la intensidad es muy alta y la duración muy corta.

Ese ácido láctico normalmente se reutiliza y no hay problema, pero si seguimos el entrenamiento con alta intensidad, no reutilizamos todo el ácido láctico y empezamos a acumularlo, lo que genera la acidificación de fibras musculares, con dos consecuencias principales:

  • Inhiben las enzimas que destruyen las moléculas de glucosa para conseguir energía.
  • Se bloquea la unión del calcio a las fibras musculares por lo que aparecen contracciones.

De aquí que cuando hay mucho ácido láctico en nuestro cuerpo, no tenemos energía ni capacidad para contraer la musculación. Algunos de los síntomas más comunes son dolor muscular, ardor, sensación de fatiga creciente, calambres, respiración acelerada, náuseas, dolor de tripa e incluso mareos.

Hoy queremos analizar cómo podemos evitar el exceso de acumulación de ácido láctico y la primera respuesta es “con entrenamiento”. A medida que vamos entrenando, el organismo desarrolla mecanismos para que el ácido láctico no se acumule tanto y para que los músculos lo soporten de forma más efectiva.

acido lactico

¿Cómo reducirlo?

Hay varias formas de paliar sus efectos incluso de evitar el exceso de acumulación, a continuación veremos los más conocidos:

  • Bebe agua, el agua ayuda a eliminar el ácido láctico, por lo que mantenernos hidratados es una buena estrategia.
  • Haz ejercicio diariamente, aunque tengas agujetas, poco a poco irás adaptando los músculos a entrenar, pero siempre estate atento por si surge alguna molestia fuerte y pasa a ser un dolor, en tal caso, pide una opinión médica antes de seguir entrenando.
  • Evoluciona los entrenamientos de forma progresiva, vete subiendo poco a poco la intensidad y los pesos para que el cuerpo pueda ir acostumbrándose.
  • Consume Potasio, es un mineral fundamental en la recuperación muscular, así que elige frutas y verduras ricas en potasio o utiliza un suplemento.
  • Después del entreno, una vez que hayas trabajado tu cuerpo de forma aeróbica, muévete de forma suave durante unos 10 minutos para que tus músculos se readapten y eliminen todos los posibles residuos del ácido láctico.

Todo esto hará que vayas llevándote mejor con el ácido láctico y que se reduzca su acumulación en tu organismo, si eres constante irás experimentando en tu propio cuerpo los resultados.

 

comments ( 0 )

*Leave a reply*