Bodybuilding y bienestar Parte (I)


 

El Bodybuilder es, sin duda, una de las personas más expuestas al lado negativo de la alimentación industrial, debido a las cantidades ingeridas a lo largo de la carrera por obtener el deseado volumen muscular. Es por ello que, a continuación, ofreceremos algunos consejos sobre qué es conveniente tomar y de lo que hay que huir, así como con qué suplementos alimenticios o plantas se pueden sustituir los alimentos industriales que ingerimos.

La alimentación es una medicina puntera

El aumento frecuente de muchas de las enfermedades que hoy en día se contraen, tienen mucho que ver con el factor del entorno y la alimentación es la primera variable que se ve afectada por el mismo. La alimentación industrializada, que ha permitido alimentar de manera autosuficiente a Occidente, ha empujado a sus habitantes al ‘sobreconsumo alimentario’, haciéndoles olvidar la cantidad que realmente necesitan ingerir.

El hombre ‘desnaturaliza’ sus alimentos haciéndose dueño de la naturaleza. Sin embargo, la velocidad de adaptación de nuestros genes y enzimas digestivas para tratar estas nuevas moléculas alimentarias, no es suficiente para poder asimilar, sin perjuicios, estos nuevos nutrientes.

Por supuesto, la especie humana se adaptará a esta nueva ‘alimentación moderna’, pero la selección natural es mucho más dura para el individuo, que paga un precio muy elevado, contrayendo enfermedades. La evolución de Darwin está así pensada: existe una adaptación al entorno mediante la creación de nuevas especies mejor adaptadas, pero la escala del tiempo de la misma no es de la misma magnitud que la vida efímera de un humano.

La enfermedad es el triste reencuentro de los genes paleolíticos, los nuestros y de una alimentación moderna.

Si bien es difícil cambiar nuestros genes, nuestra condición humana sí que nos permite cambiar la alimentación. Esto supone una toma de conciencia, además de un esfuerzo permanente de la hostilidad del medio, ignorando las leyes de la genómica, los principios de la evolución darwiniana y, sobre todo, el interés por un aprovechamiento inmediato.

Salud: alimentos sanos y nutrientes esenciales

La nutriterapia es la ciencia que ayuda, mediante la ingesta de alimentos sanos y nutrientes concretos, a sanar nuestro organismo. Los investigadores vanguardistas la consideran la medicina que va a revolucionar el tercer milenio.

Pero para entender mejor la procedencia de la nutriterapia hoy en día habría que remitirse al año 1950, momento en el que la alimentación de la población occidental se ha empobrecido dramáticamente. Y es que las frutas y verduras que hoy en día se consumen en los países industrializados, no tienen la misma riqueza nutricional que antaño. Y esto no es de extrañar si tenemos en cuenta que los suelos, antes ricos en minerales, se han agotado por los métodos modernos de agricultura intensiva.

Según un reciente estudio realizado por el Instituto de Vigilancia Sanitaria de Francia (http://www.invs.sante.fr/), son entre 3,7 millones y 7,1 millones, los franceses que sufren hoy en día de malnutrición. ¡Y esto no ocurría en 1850, sino en 2013!

Así, no es de extrañar que nos encontremos antes numerosos casos de diabetes, hipertensión y que las depresiones se agraven por la falta de nutrientes y el consumo de alimentos nefastos para la salud.

Lamentablemente y muchas veces por falta de formación, los médicos de hoy en día tratan de paliar estas enfermedades mediante la ingesta de medicamentos químicos que agotan aún más las reservas de nuestro organismo.

Sin efectos contraproducentes

La aspirina, por ejemplo, es muy eficaz para terminar con muchos malestares, sin embargo, estropea la pared del estómago y puede provocar graves hemorragias internas, incluso úlceras en el sistema digestivo.

La cortisona, por su parte, reduce las inflamaciones, pero estimula las infecciones y a largo plazo provoca osteoporosis, diabetes, desarreglos hormonales, hinchazón en la cara y problemas de piel.

Por otro lado, los antibióticos acabarán con algunos gérmenes, pero destrozan la flora intestinal y debilitan el sistema inmunitario, además de poder volverse tóxicos para los riñones y el hígado. Además, favorecen la creación de llagas en la boca y mucosa en el aparato genital.

Por el contrario, la medicina natural sólo ofrece beneficios para el conjunto de nuestro cuerpo y mente. Pero de esto hablaremos más detalladamente en la siguiente entrega.

En muy pocos días la PARTE (2)…

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