EL HORARIO DE LAS PROTEÍNAS


Probablemente hayas oído que el mejor momento para ingerir aporte proteico es justo después de haber acabado de entrenar, esta teoría, muy extendida desde hace años, se basa en que la proteína es fundamental para la recuperación del músculo y su crecimiento.  

Hoy queremos introducirnos en esta teoría para confirmar si es un mito o si realmente tiene una base sólida. Por eso, vamos a analizar las tres teorías principales en torno a este tema, las cuales además son contradictorias ya que una de ellas recomienda tomar proteína antes de entrenar, otra después de la rutina y la tercera a cualquier hora.

Proteína antes de entrenar

Existe un estudio del año 2001 que demostró que tomar un suplemento compuesto por aminoácidos antes del entrenamiento, incrementa la liberación de estos en mayor medida que si el consumo es posterior al entrenamiento. Esta teoría contradice la famosa teoría de la ventana anabólica que siguen la mayoría de atletas que quieren muscular hoy en día.

Proteína después de entrenar

Esta teoría, la más extendida sin duda en el sector, basa su discurso en tomar proteína justo después de entrenar, de hecho en la media hora siguiente o como mucho en la hora y media posterior al entreno.

Hay un estudio del año 2000 en el que se valoró el efecto de los aminoácidos justo después de terminar el ejercicio en personas no acostumbradas a entrenar, las conclusiones fueron determinantes en términos de síntesis proteica muscular ya que superan en resultados a los analizados con placebo.

En el 2001 otro estudio defiende que si ingerimos la proteína más tarde de dos horas después de entrenar, no vamos a conseguir apenas beneficios, por lo que se estableció que la ventana anabólica alcanza un máximo de dos horas tras el entreno.

Por último, un estudio del mismo año reforzó la idea ampliando un poco el plazo de ingestión a tres horas después del último ejercicio del entreno como máximo.

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Proteinas a todas horas

Después de estudios previos sin demasiadas evidencias, en 2011 un estudio concluyó que los resultados eran bastante similares entre un grupo de personas que tomaba proteína dos horas después de entrenar y un grupo de personas que ingería la proteína antes de las 6 horas posteriores al entreno.

Por lo tanto, según esta teoría no importa que tomes un tipo de proteína u otra o que la tomes antes o después del entrenamiento ya que lo importante es que la tomes dentro de esas 6 horas.

¿Quién tiene razón?

Como hemos comentado, los resultados científicos son contradictorios en la mayoría de estudios, pero hay una clave esencial que derivamos del estudio dirigido por Dideriksen et ál en 2011 que defiende que, mientras la consumamos el aporte proteico antes de 6 horas, la proteína siempre va a tener los mismos efectos en nuestro organismo.

En paralelo, revisando los estudios que defienden la teoría de la ventana anabólica, vemos que la mayoría valoran la proteína a corto plazo, pero siempre dentro de las 2-3 horas posteriores, por lo que no hay constancia de datos que certifiquen si el suplemento no es realmente efectivo después de ese intervalo.

Por lo que, en base a los estudios revisados, es probable que nos beneficiemos de resultados similares si tomamos la proteína dentro de las 6 horas posteriores al entrenamiento que si la tomamos justo después.

En definitiva lo importante es que el consumo de proteína o su suplemento esté muy presente en nuestra dieta en base a nuestras necesidades y que entrenamos duro, ya que el momento óptimo para su consumo puede que no sea tan estricto como pensábamos.

 

Fuente: www.entrenamiento.com

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